Artículos Informativos

  1. Inicio
  2. Artículos Informativos

Tareas domésticas que puede realizar un niño/a según su edad.

Un aspecto muy importante en la educación de los niños es enseñarles a que asuman responsabilidades a medida que crecen. Esto no solo les ayudará a ser más disciplinados y les enseñará a seguir las normas, sino que también contribuirá a que ganen en autonomía e independencia. Una forma muy sencilla y práctica de inculcarles el sentido de la responsabilidad consiste en hacerles partícipes de las tareas del hogar.

Sin duda durante la pandemia el compartir diferentes roles (trabajo, el ser padres, clases y otros) dentro del hogar sin suda ha agobiado a muchos padres y madres y por consecuencia por su puesto también se ha visto a niños y niñas estresados, mucho más irritables y poco tolerantes producto de este cambio de vida. Es por esto que el repartir las tareas del hogar entre todos los integrantes que habitan la misma casa no solo beneficia a los padres despojándolos un poco de tantas responsabilidades y tareas hogareñas, sino que también trae bastantes beneficios a sus hijos e hijas, de los cuales nombraremos 5 a continuación:

  1. Desarrolla las habilidades motoras. Hacer la cama, ordenar los juguetes, vestirse o poner la mesa son ejercicios excelentes para estimular el equilibrio y la coordinación motora de los niños. También son un buen entrenamiento para fomentar la coordinación ojo-mano y el movimiento de agarre y sujeción de objetos.
  2. Estimula la capacidad de colaboración. Cuando los niños se saben partícipes de las tareas del hogar sienten que forman parte de un equipo. Esta sensación de pertenecer a un grupo y de poder colaborar con el resto de los miembros de la familia desarrollará su capacidad para seguir instrucciones y su habilidad para trabajar en grupo.
  3. Fomenta la seguridad en sí mismo. El hecho de que los padres le pidan a sus hijos que les ayuden en las tareas domésticas representa mucho para los niños. Los pequeños lo percibirán como un gran gesto de confianza y se sentirán valorados por sus padres, lo cual estimulará la seguridad en sí mismos y su autoestima.
  4. Potencia el sentido de organización. Se ha demostrado que los niños que participan desde pequeños en las tareas del hogar suelen ser más organizados en comparación con quienes no lo hacen hasta una edad avanzada. Un beneficio que no solo se expresa en el ámbito familiar, sino que también repercute de forma positiva en su rendimiento académico y profesional.
  5. Facilita la instauración de hábitos. Los hábitos son muy importantes en la vida de los niños ya que no solo les permiten organizarse mejor, sino que también les hacen sentir más seguros. Además, se ha encontrado que los pequeños que siguen hábitos en el hogar suelen tener un mejor rendimiento académico ya que tienden a tener un mayor desarrollo de su pensamiento lógico. Por eso, colaborar en el hogar es una forma de enseñarles a crear hábitos saludables.

Eso si por su puesto al inicio no será tan fácil, por lo que los adultos deben tener paciencia ya que como todo en la vida de los infantes conlleva un tiempo de enseñanza aprendizaje, lo que seguramente con la practica y el pasar de los días se transformarán en hábitos de responsabilidad adquiridos por todo el grupo familiar. Antes de esa frase tan maravillosa que acabas de leer (“hábitos de responsabilidad adquiridos por todo el grupo familiar”) te dejamos a continuación algunos consejos y sugerencias de como iniciar y acciones necesarias que deberán realizar los adultos para que estas practicas de tareas domesticas se puedan llevar eficazmente a cabo:

  1. Enséñales como se hace: Antes de pedirle a tu hijo que te ayude con alguna tarea en el hogar es importante que le expliques cómo se hace. De esta manera evitarás que el pequeño se sienta frustrado por no saber cómo hacer lo que le pides.
  2. Incorpora las tareas de a poco: No agobies a tu hijo, recuerda que aún es un niño y que también debe tener tiempo libre para jugar. Por tanto, dale responsabilidades poco a poco y según su nivel de madurez.
  3. Ármate de paciencia: Por muy bien que tu hijo haga la cama o se vista es probable que no lo haga tan bien como tú, ya sea porque no le presta la debida atención o porque aún no ha desarrollado las habilidades que requiere esa tarea. En cualquier caso, es importante que no le riñas porque no ha hecho bien la tarea, en cambio, puedes enseñarle a perfeccionarla después de haber reconocido su esfuerzo. Ten en cuenta que, aunque no haya salido tan bien como esperabas, el pequeño ha dado lo mejor de sí y si le criticas solo lograrás hacer que se sienta mal y dañar la seguridad en sí mismo.
  4. Utiliza el refuerzo positivo: Cuando los niños están aprendiendo, cometen errores. Es normal que rompa un vaso o que no haga la cama tan bien como tú. No le regañes, ayúdale y muéstrale cómo hacerlo mejor. Céntrate en premiar las cosas que hace bien y en reconocer su esfuerzo y participación, aunque los resultados no sean perfectos.
  5. Adapta las responsabilidades a su edad: Cada tarea del hogar requiere una serie de habilidades que los niños solo desarrollarán a medida que crecen. Cuando son muy pequeños es probable que estén listos para recoger sus juguetes pero que no sean capaces de vestirse porque aún no han desarrollado del todo la coordinación. Por tanto, si le pides que te ayude con una tarea para la que aún no está preparado es probable que termine frustrándose y perdiendo la confianza en sí mismo. Para evitar que esto ocurra es importante que las tareas se ajusten a su edad.
Menú